lunes, 21 de mayo de 2012

Dedos vertiginosos

A dedos vertiginosos lo contrataron para sustituirme, cuando yo me marché a la mili.

Se lo puso Mosquera, que iba a apagar el ordenador central, pero antes lo llamó por el interior a preguntar cuanto le quedaba, y dijo que una media hora. Tres pólizas faltaban por introducir.

sábado, 5 de mayo de 2012

Pregunte uste en hacienda

Eso le dijo la Golda Meyer a un cliente de la asesoría fiscal, en la que trabajó antes de entrar en nuestra Compañía.

El cliente se marchó indignado, bufando algo de para ir a Hacienda, voy directamente en vez de venir aquí.

sábado, 28 de abril de 2012

Estufa de la Golda Meyer

Hubo un periodo de tiempo, durante el que la Dirección General de Seguros, nos IMpuso un director general de los Madriles, que vino con su señora esposa a nuestra Central. Ambos encantadores.

La esposa eligió a la Golda Meyer y allá que se la llevaron a la tercera planta, a un despachito donde luego Ricardo escondía el vino bajo llave, y se tiraban días enteros una dictando notas técnicas, y otra pasándolas a máquina, junto a una caja de tipex.

domingo, 15 de abril de 2012

Abogado Federico Orellana Toledano

Piticlím, piticlím...

- ¿Sí? Le atiende el Cabo Doro
- Verá, yo quería hablar con Don Federico, el abogado.
- Señora, ese hombre murió hace ya tiempo.

La pobre la señora, confundió el nombre de la calle, con quien ella quisiera hablar en la Compañía.

sábado, 7 de abril de 2012

Escondi todas las tijeras



Yo por aquella época, tenía una pinta de macarrilla con todas las de la ley.

Matón de los Herreros, subdirector general, quería pelarme, pero primero había que pillarme. Como intuí podría hacerlo, dada la cohorte de pelotas que le lamían el culo a todas horas, escondí todas las tijeras del edificio.

Al día siguiente, consiguió con ayuda de seis pelotas, capturarme, y pidió las tijeras a la golda Meyer, y ésta le dijo que las tenía yo, a lo que yo añadí TODAS.

Tuvo que desistir.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Pa que quiere el indio un BMW

Carapapa se cabreó un día, porque al Indio le tocó la lotería, y se compró igual que él, un BMW.

Al final, acabaron de amigos y socios, pero eso es otra historia, que merece ser tratada en otra ocasión.

viernes, 16 de marzo de 2012

El Seat 124 de paco cuenca

Al pobre de Paco Cuenca, le pasaba de todo.

Quiso comprarse un coche, y su jefe el Pirilis, le vendió un Seat 124 por 70.000 pesetas, mucho más caro que lo que a él le costó.